Veintitrés especialidades que dejaron de estar en el mismo saco
Rediseño completo de la web de una clínica privada con setenta años en Bilbao: cada especialidad con su propia página, el contenido reescrito de arriba abajo, los departamentos separados y una navegación que sigue la lógica del paciente en vez del organigrama de la clínica.
- Rediseño web completo
- Arquitectura de contenido
- Departamento propio por especialidad
- Contenido reescrito y actualizado
- Navegación por necesidad del paciente
- Urgencias y horarios visibles
- Cuadro de aseguradoras consultable
- Adaptación a móvil

Veintitrés especialidades
y una sola puerta.
Una clínica que lleva setenta años abierta acumula servicios. Empieza con unas pocas consultas y acaba con urgencias, quirófanos, laboratorio, radiodiagnóstico y veintitrés especialidades que van de la cardiología a la cirugía de la mano. Eso por dentro es una virtud. Por fuera, en una web, se convierte en un problema: todo cabe en el mismo sitio y nada se distingue.
El paciente que llega no busca una clínica. Busca una cosa concreta: si atienden lo suyo, si le entra por el seguro, si puede ir hoy. Esas tres preguntas son casi siempre las mismas, y estaban repartidas por la web en vez de estar donde se buscan.
El encargo no fue hacer la web más bonita. Fue ponerla en el orden en que pregunta quien la lee.
De la dolencia
al departamento.
El camino corto: quien entra sabiendo lo que necesita llega a ello sin pasar por el resto de la clínica.
- 01 Paciente Llega con una necesidad concreta, no buscando una clínica
- 02 Especialidad Encuentra su departamento sin leerse el resto
- 03 Departamento Cada uno cuenta qué trata y cómo se accede
- 04 Datos prácticos Urgencias, horarios y aseguradoras donde se buscan
- 05 Contacto Llamar o escribir desde la propia página de la especialidad
Cada especialidad,
su propia página.
Esta es la pieza que sostiene todo lo demás. Antes las especialidades convivían en un listado: un nombre detrás de otro, sin sitio donde contar nada. Una clínica con veintitrés servicios presentados así es indistinguible de una con cinco.
Ahora cada departamento tiene página propia, y con ella espacio para lo que hasta entonces no cabía: qué trata esa especialidad, qué pruebas hace, cómo se accede a la consulta.
Hay un efecto de fondo que importa tanto como el orden: veintitrés páginas con contenido propio son veintitrés entradas por las que Google puede traer a alguien. Un listado era una sola.
Primero se separa; después se cuenta. Sin lo primero, no hay dónde contarlo.
Actualizado entero,
no retocado.
El contenido no se heredó. Se revisó servicio por servicio con la clínica y se escribió de nuevo, porque en una web sanitaria lo desactualizado no es un detalle estético: es alguien que se presenta a una consulta que ya no se da, o que llama para preguntar algo que debería estar escrito.
Se ordenó también lo práctico, que es lo que más se consulta y lo que peor suele estar puesto: el horario de urgencias, las aseguradoras admitidas y la forma de contactar con cada departamento.
- Especialidad por especialidadQué trata, a quién atiende y cómo se accede, en cada una.
- Urgencias visiblesEl horario deja de estar enterrado y se lee desde la portada.
- Aseguradoras publicadasLa pregunta más repetida al teléfono, contestada por escrito.
- Setenta años que se notanLa trayectoria y las certificaciones sostienen la presentación en vez de ser un dato suelto.
Lo que se ve
al entrar hoy.
- Cada una de las veintitrés especialidades tiene su propia página: dejaron de compartir un listado donde ninguna se distinguía de la siguiente.
- El contenido de cada departamento se escribió entero de nuevo: qué trata, a quién atiende y cómo se llega a él.
- Las urgencias y su horario dejaron de estar enterradas dentro de la web: se leen desde la portada.
- Las aseguradoras admitidas están publicadas y se consultan sin tener que llamar para preguntarlo.
- La navegación sigue el orden en que busca un paciente, que llega por una dolencia o una especialidad, no por cómo está organizada la clínica por dentro.
- Los setenta años de la clínica y sus certificaciones dejaron de ser un dato suelto y pasaron a sostener la presentación.
Resultados cualitativos, verificables mirando el sistema. Las cifras se publican solo cuando están medidas.


No desarrollamos herramientas independientes.
Construimos un sistema donde todas trabajan juntas.
Lo de Clínica Indautxu es un proyecto Enterprise: se parte de cómo funciona la empresa y se diseña la infraestructura entera a su alrededor, no una herramienta suelta detrás de otra.
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